Anota durante una semana dónde se apilan cosas, qué siempre queda fuera de lugar y qué cajón jamás se abre. Usa cinta para dibujar zonas de paso y mide puertas completas. Ese inventario sincero evita compras impulsivas, reduce frustraciones y abre posibilidades ingeniosas.
Crea áreas maleables con alfombras ligeras, biombos plegables o cortinas tensadas. El sofá puede mirar al trabajo por la mañana y al descanso por la noche. Etiqueta canastos por actividad, no por habitación, y deja que la casa cambie contigo sin grandes costos.